Por estas razones, estreno sección. A partir de ahora haré una crónica de cada mes de abril, comentando todo aquello que por alguna razón me haya hecho pararme un momento y escuchar el silencio de un campo de amapolas, como diría mi poeta rapero.
Este mes vino con la tristeza en la boca al dejarnos José Luis Sampedro. Aunque creo que fue él el culpable de ello: él decidió el momento y la forma y se preparó en este mes deliciosopara dejarnos tranquilamente. Ya le dijo a algún entrevistador, si quieres volver a verme debes darte prisa. Se ve que en sus planes ya contaba con este abril. Con todos mis respetos, in memoriam.
Vino y se despide este mes lleno de agua. LLuvia por todos lados, inundaciones en todo el país, desbordamientos de ríos, las Tablas de Daimiel como nunca las habíamos visto, y en este momento, a solo un día de dejarnos oigo los truenos desde mi ventana. Tarde gris y fría. Para caprichoso ¡él!... porque debemos recordar que las sandalias también han tenido su espacio hace una semanita. Volvemos a la meditación de la mantita en el sofá... y a leer de nuevo.
Hace 70 años en un mes como éste Antoine de Saint-Exupéry publicó el Principito. Libro que podría parecer a estas alturas trasnochado, pero que nos sigue recordando la importancia de las cosas sencillas. La grandeza de "domesticar", en el sentido de "crear lazos" entre las personas y la sensatez en no perder la referencia de la amistad. He vuelto a leerlo en clase y en ese precioso viaje por los distintos planetas he descubierto cómo algunos de mis alumnos me han domesticado, cómo ellos son únicos para mí, al igual que la vanidosa flor lo era para el principito. También hemos comprobado lo absurdo del comportamiento humano en pequeñas cosas . Sólo los niños saben lo que quieren, y es verdad.
Celebramos el Día del Libro con un concurso de twitter literario donde los alumnos nos han hecho pensar, se han emocionado y han compartido las ganas literarias por los pasillos. Solo por ver la expectación de los recreos ha valido la pena de este mes de abril.
Hemos compartido libros, hemos regalado poemas, hemos disfrutado de ilustracciones... y todo ello para conmemorar esta semana del libro. Así el 23 de este mes J.M. Caballero Bonald, sin ir más lejos, recibía su Premio Cervantes de las Letras. El más importante de la literatura española.
A través de los microrrelatos recordamos los "lazos que creamos" y los frutos que recogeremos a lo largo del tiempo, la esperanza se conserva cuando se apuesta por determinados valores. Y yo a estas alturas mantengo las apuestas. Queda poco tiempo para recoger frutos y los proyectos se convertirán en éxito.
Mes para recordar lecturas, momentos y encuentros. Mes para gestionar recuerdos. Si cuando digo que es caprichoso no lo digo en balde. En un mes como este de 2011 fallecía el escritor argentino Ernesto Sábato,

en 1910 lo hizo Mark Twain,

Constantino Kavafis (Alejandría, 1863-1933) nació y murió el mismo día, un veintinueve de abril, hablando de caprichos.
y en 1012 el autor de Drácula B. Stocker.


y en el 80 el escritor y filósofo (Premio Nobel) francés J. Paul Sartre

Parece que los escritores estuvieran empeñados en morirse en abril . Y como de caprichos va la cosa, en un 20 abril de 1889 nacía Hitler ( un desliz de abril) y consiguió "suicidarlo" un 30 de abril de 1945. Todos tenemos un pasado que ocultar, y abril no iba a ser menos.